MUELLE VIÑA
Mientras que contenemos las ganas de esas esperadas vacaciones, vamos de paseo en paseo despojándonos de la rabia, la queja y el malestar de la realidad. Hago como que conozco un lugar que sólo he visitado un par de veces y hace mucho, y me enmascaro de turista tan bien, que hasta me lo creo. También consigo un poco de atención. Si afuera el cielo está despejado, nada malo nos puede pasar.