Junto a @pastabravamaitencillo
La primera de dos jornadas en el recién inaugurado Pasta Brava Maitencillo, año 2024. Para haber sido durante mi época de iniciación en el rubro de la fotografía gastronómica, tuve bastante suerte, primero porque los resultados fueron mejores de los que esperaba, especialmente por ser uno de esos espacios con una excelente calidad y variedad de luz; lo que no quiere decir que todo se diera tan sencillo ni agradable durante la jornada. De hecho, parte del acuerdo conversado previamente era probar algunas de las preparaciones, pero me sorprendió que ninguna se sintiera particularmente fuera de lo común. De todas maneras, lo que más rescato de la experiencia fue la variedad de luces y espacios distintos en los que pude probar y jugar con los platos y cócteles, lo que resultó en que cada preparación tuviera su protagonismo y lugar especial.